Esta es la segunda parte de mis publicaciones sobre Libertad Financiera.
En mi primera entrega, definimos que La libertad financiera no es ser rico. Una vez que se ha esclarecido ese punto, es importante tener presente que alcanzar esta libertad o independencia financiera y tener un control absoluto de tus finanzas no es sencillo, no es algo que suceda de la noche a la mañana, requiere tiempo, esfuerzo, disciplina y la capacidad para ahorrar. He aquí un concepto fundamental, el ahorro; cuanto más temprano comiences mejor.
Ahorrar es importante ya que es una inversión a largo plazo, y se convierte en un respaldo para el futuro, La técnica de ahorrar viene de millones de años atrás y tiene muchas ventajas para la economía personal, es construir nuestro propio futuro resolviendo uno a uno los problemas que hoy aquejan nuestra cultura y sociedad.
Saber gestionar tus ahorros es crucial, o lo que es lo mismo, sacar provecho de tu dinero a través de productos de ahorro e inversión que te brinden una rentabilidad superior a la inflación y que te permitan aprovechar del efecto bola de nieve del interés compuesto.
Para alcanzar la libertad financiera debes tener una actitud proactiva, buscar la forma de ganar dinero durante tu tiempo libre, invertir lo ahorrado, emprender algún negocio (si es tu perfil) y educarte financieramente y/o buscar un asesor financiero.
¿pero qué significa realmente tener libertad financiera?
La libertad financiera – Paz Financiera es uno de esos conceptos que se han puesto de moda en los últimos tiempos y de los cuáles suelo investigar, pues muchas de las personas a las que asesoro en finanzas personales me suelen preguntan continuamente.
Cuando hablamos de libertad financiera, la definición técnica sería la siguiente:
La libertad financiera es la capacidad que tiene una persona para poder vivir de la rentabilidad de sus inversiones, de los ingresos procedentes de sus activos o de sus ahorros.
Fuente: Investing.com
Entonces libertad financiera significa poder vivir libremente sin depender del dinero ni de un trabajo, pero esto no es algo que se consiga de la noche a la mañana, sino que hay que planificar objetivos para conseguir la meta final. Son tres variables para planificar la Libertad Financiera: Dinero, tiempo y educación Financiera.
¿Cómo lograr la libertad financiera?
Una de las claves para alcanzarla, es la inversión inteligente. A continuación, presento algunas estrategias que pueden ayudarte a lograr la libertad financiera:
1. Controla tus gastos.
Es importante tener un presupuesto y medir tus gastos, optimizarlos y regularlos. Identifica aquellos que son innecesarios y encuentra maneras de reducirlos o eliminarlos por completo. La primera medida para alcanzar la libertad financiera es conocer cuánto gastas en tu día a día, ¿cuáles son tus gastos fijos?, de ellos, ¿cuáles son prioritarios?, ¿cuáles son secundarios?, y ¿cuáles son completamente prescindibles, como los gastos hormiga Una vez identificados, optimizarlos al máximo, reducir los innecesarios y buscar ofertas en los prioritarios, eso te ayudará a incrementar tus ahorros.
Existe una regla perfecta para los gastos y consumos, es la regla del 2X.
Esta regla se resume de la siguiente manera: Si vas a comprar, por ejemplo, un celular que te vale 1.000 dólares, y no cuentas con otros 1.000 dólares, lo mejor es que no lo compres. Existen personas que ahorran los 1.000 dólares y, en lugar de comprar el celular, invierten ese dinero para luego tener el doble o triple; y de esta forma, tener la libertad de comprar el celular. Se trata de una buena regla que puedes aplicar para comprar cualquier otra mercancía de consumo o servicio.
2. Ahorra e invierte un porcentaje de tus ingresos.
El reto es determinar, en función de la evolución de nuestros ingresos y gastos, cuál es nuestra capacidad de ahorro para crear un hábito.
Con un hábito de ahorro a largo plazo, podremos beneficiarnos de la rentabilidad generada por la reinversión de los propios intereses, lo que se conoce como interés compuesto. Ahorra una parte de tus ingresos y destínalos a inversiones que generen rendimientos continuos, sin descuidar ninguna esfera de tus necesidades.
Aplica la regla 50-30-20.
Esta regla es ideal para cuando tenemos un ingreso fijo mensual, pero ojo, no significa que, si ese no es el caso, esta regla no se aplicará.
Lo primero que debemos hacer es separar el 50% del dinero para nuestros gastos esenciales, tales como el pago de la hipoteca, el alquiler, la escuela de los hijos, la alimentación, el servicio de luz, agua, internet, gasolina, seguros, entre otros. Recuerda que estos son gastos que sí o sí debes pagar. El 30% será para tus ahorros, de igual manera, estos recursos son destinados a la inversión. Finalmente, el 20% restante, de la regla de presupuestos, se utilizará para gastos, gustos, para compartir, para regalos, a seres queridos, amigos o labor social.
Es recomendable que no modifiques ninguno de estos porcentajes, debes respetar el orden de las cosas (en todo caso, lo único que podrías modificar es el 30 % de los ahorros siempre y cuando el porcentaje sea mayor).
3. Comienza a invertir a edad temprana con metas financieras claras.
Una de las ventajas de invertir en una edad temprana es el poder del interés compuesto. El tiempo es tu aliado y cuanto antes comiences a invertir, más tiempo tendrás para que tus inversiones crezcan. Se puede iniciar invirtiendo en depósitos a plazo fijo que otorga cualquier entidad bancaria o financiera, y que están regulados por la SBS con el Fondo de Seguro de Depósito.
Si el monto ahorrado es mayor 30,000 soles o 10,000 dólares, puedes comenzar a invertir en fondos de inversión con gestoras de prestigio y rigurosidad financiera, que tengan respaldo de hipotecas o fideicomisos, y si cuentas con mayor capital también puedes pensar en inversiones en bienes raíces.
Define cuánto dinero necesitas y establece un plan para lograr la libertad financiera. Considera asesoramiento financiero profesional para asegurarte de que tus objetivos sean alcanzables.
4. Diversifica tus inversiones.
La diversificación es fundamental para reducir el riesgo y maximizar el rendimiento de tus inversiones. No pongas todos tus huevos en una sola canasta. Distribuye tus inversiones en diferentes clases de activos, fondos, bancos, financieras, sectores o industrias, monedas y, en caso de ser posible, geografías para reducir el riesgo y aumentar las posibilidades de obtener un rendimiento positivo.
Encontrar el equilibrio entre la rentabilidad y el riesgo es uno de los retos que se plantean los inversores. Para conseguirlo, la diversificación es un método muy útil y que está al alcance de cualquier perfil de inversor.
5. Analiza invertir a largo plazo.
A medida que el tiempo avanza, puedes obtener un mayor rendimiento, e incluso reducir el estrés y los costos de transacción asociados con las estrategias a corto plazo. Existen inversiones en fondos a largo plazo, que además de ofrecerte atractivas tasas de interés, también cuentan con respaldo de fideicomisos supervisados por la SBS.
Contáctame para obtener más información sobre las tasas de interés para fondos desde 5 hasta 10 años.
6. Educación financiera.
Aprender sobre inversiones y finanzas te permitirá tomar decisiones bien informadas y evitar errores costosos. Actualmente, existen muchos recursos gratuitos en línea, como cursos, blogs (como éste) y libros, que pueden ayudarte a aumentar tus conocimientos financieros
Tener libertad financiera a los 35 años o en otra etapa de la vida, no tan lejana, requiere de una sólida estrategia de inversión.
Comienza a invertir temprano, incentiva a tus hijos a que lo hagan desde muy jóvenes, identifica metas realistas, diversifica y opta por inversiones a largo plazo.
La educación financiera, el ahorro constante, las inversiones y el control de gastos, te permitirán alcanzar la tan ansiada paz financiera.
Contáctame para mayor información o asesoría financiera personal.
Mónica Rosas Delgado
Economista | MBA Universidad del Pacífico | Consultora Financiera | Businesswoman
